Sin duda una historia que es un ejemplo de perseverancia, creatividad y convicción; combinadas éstas tres cualidades son la mezcla perfecta para lograr el éxito a partir del fracaso. Ésta historia es ideal para todos los emprendedores, para que sepan que el éxito se puede crear a partir del esfuerzo y la convicción de lo que están haciendo.

 

Algo de su historia dice así:

En el año 1975, Sylvester Stallone luchaba por tener éxito como actor en cualquier categoría, sin ver los resultados que él esperaba. En cierto momento estaba tan desesperado que robó las joyas de su mujer y las vendió. La esposa lo dejó y en un momento dado las cosas se pusieron tan mal, que terminó viviendo en la calle durante 3 días, en la estación de autobuses de Nueva York.

 

Incapaz de pagar el alquiler o comprar comida, tuvo que recaer en el punto más bajo de su vida, vender a su perro a cualquier desconocido que pasara por una tienda de licores. No tenía dinero para seguir alimentándolo y lo terminó vendiendo por $ 25 dólares. Cuenta que ese fue el día más triste de su vida y que se fue llorando.

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Sylvester tuvo que vender a su perrro porque era incapaz de mantenerlo.

 

Varios días después, viendo un combate de boxeo entre Mohamed Ali y Chuck Wepner (éste último un desconocido que puso en apuros al Campeón), fue que a Stallone le hizo un clic en la cabeza. Comenzó a escribir durante más de 20 horas seguidas sin dormir, el guión de una película. Temblaba apenas lo terminó, y sentía que eso era lo que estaba buscando, pero todavía faltaba venderlo.

 

Trató de venderla en varias agencias, pero fue rechazado incontables veces, soportando humillaciones tales como: ”es un guión predecible”, “es estúpido”, “carece de gracia”, etc. (Todo lo negativo que le dijeron, lo anotó y lo leyó la noche que ganó el Oscar.) Finalmente una productora que leyó el guión se entusiasmó, tanto que le ofrecieron 125.000 dólares por el mismo. Sylvester veía que su sueño se empezaba a hacer realidad, hasta que les dijo: ”Ah, una cosa más, yo voy a ser el actor principal”.

 

Lo rechazaron inmediatamente argumentando que necesitaban un actor de verdad y lo trataron de “estúpido que no podía ni hablar”. Finalmente y después de varias negociaciones, accedieron a dejarlo a actuar, pero le pagarían sólo 35.000 dólares.

 

Lo primero que hizo Stallone con el dinero, fue regresar a la tienda de licores a donde había vendido a su perro. Aguardó varios días hasta que apareció el hombre al que se lo había vendido. Sylvester  trató de negociarlo pero el hombre le dijo… “No, es mi perro ahora y no se vende”. Fue entonces que Stallone le ofreció $15.000 dólares y un papel en la película.

 

El perro que aparece en la película Rocky, es el verdadero perro de Sylvester Stallone. El resto ya lo conocen, ¡es historia!.  La película ganó varios premios Oscar, Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Montaje. ¡Incluso fue nominado a mejor actor! La película Rocky sigue incluida como una de las más exitosas de la historia del cine americano.

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La película Rocky sigue incluida como una de las más exitosas de la historia del cine americano.

 

¿Qué nos debe dejar de enseñanza la historia de Stallone? Que tú puedes lograr todo lo que quieras, lo único que necesitas es ser persistente, tener una actitud positiva ante la adversidad y sobre todo nunca, nunca renunciar a tus sueños, ya que solo fracasan los que renuncian y los que no están dispuestos a pagar el precio del éxito.

 

Termino ésta historia con las palabras tan poderosas que le dijo Rocky a su hijo en la película.

 

“Te diré algo que ya sabes. En el mundo no todo es color de rosa, es un lugar mezquino y feo y por más fuerte que seas, la vida te pondrá de rodillas y no te dejará  levantar si es que la dejas. Ni tú, ni yo, ni nadie golpea tan fuerte como la vida. Pero lo importante no son los golpes que das. Si no lo que eres capaz de soportar sin bajar los brazos. Cuanto eres capaz de resistir, sin tirar la toalla. Así es como se gana. Si sabes cuánto vales, exige lo que te mereces. Aguanta los golpes y no comiences a señalar ni a él, ni a ella ni a nadie porque no estas donde quieres estar. Los cobardes hacen eso y tú no eres un cobarde, tu eres mejor que eso.”

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